29 septiembre 2010

Freddy Adu, de estrella a futbolista olvidado

Fue el niño prodigio de la MLS. Con 14 años firmó el mayor contrato de la historia del 'soccer' y sin rubor alguno se le comparó con Pelé. Millonario antes de su debut en cualquier liga profesional, la carrera de Freddy Adu jamás ha alcanzado las expectativas que había despertado. Ocho años después la única similitud con el astro brasileño es el color de su piel...

Fredua Korateng Adu nació el 2 de junio de 1989 en Tema (Ghana). A los 8 años cambió de continente con toda su familia ya que su madre fue premiada en la 'Green Card Lottery'. Comenzó a jugar al fútbol en la escuela privada 'The Heights School' en Potomac (Maryland). A los 12 años se proclamó campeón del 'Maryland State Championship'. Pasó a formar parte del Programa Olímpico sub-14 y participó en un torneo juvenil en Italia. El equipo norteamericano ganó el torneó y Freddy fue elegido como mejor jugador, lo que propició que todos los grandes del calcio lo quisieron fichar.

Contra todo pronóstico regresó a Estados Unidos para firmar un contrato millonario con el DC United que le convertía en el futbolista mejor pagado de la MLS. Tenía 14 años y fue también el jugador más joven en participar en la competición. La Major League Soccer estadounidense lo asignó a la franquicia de Washington el 18 de noviembre de 2003 después de llegar a un acuerdo con el Dallas Burn, que era el club que tenía el derecho a la primera elección del SuperDraft para ese año. Tras dos temporadas en el DC United, varios clubes europeos se pelearon por hacerse con sus servicios, entre ellos el Manchester United y el Chelsea. Sin embargo, a finales de 2006 su equipo lo vendió al Real Salt Lake.

Debutó con la selección estadounidense sub-17 en el Mundial de la categoría de 2003 en Finlandia. Tan solo contaba 14 años. Luego jugó el Mundial sub-20 de 2003 en los Emiratos Árabes Unidos y el de 2005 en Holanda. El 22 de enero de 2006, a los 16 años, se convertía en el jugador más joven de su país adoptivo en participar con la selección absoluta de los EE.UU.

Su juego, refrendado con sus intervenciones en las selecciones inferiores de Estados Unidos, le catapultó a Europa. El Benfica se decidió a pagar los dos millones de dólares que por él pidió la MLS, después de verle por última vez en acción en el Mundial sub 20 de Canadá, en donde marcó un ‘hat trick’ en la goleada de Estados Unidos a Polonia (6-1) y dio dos asistencias de gol a Altidore en la victoria por 2-1 contra Brasil.

El club portugués pensó haber encontrado en él a la reencarnación de Eusebio. Adu deslumbró en su debut, en un partido de la fase previa de la Champions contra el Copenhague, pero poco a poco fue perdiendo protagonismo. La marcha de Camacho supuso también su adiós al club de las águilas. Su falta de adaptación al fútbol de primer nivel le ha condenado a un rosario de cesiones. Mónaco, Belenenses y ahora en el Aris no se puede decir que su suerte haya cambiado. Tres goles en poco más de 30 partidos es la triste tarjeta de visita de Adu en el fútbol europeo. Héctor Cúper le ha dejado fuera de la lista de inscritos para jugar la Europa League, competición que le hubiera devuelto al escaparate mediático, ya que el Aris comparte grupo con el Atlético de Madrid, Bayer Leverkusen y Rosenborg.

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