23 noviembre 2010

Ali Dia, el peor futbolista de la historia

Cuando un jugador falla una ocasión o hace una pifia, solemos soltar improperios del tipo "vaya tío más malo" o "vaya paquete" y en algunas ocasiones, llegamos a la frase sentenciadora "es el peor futbolista del mundo". Sin embargo, hay un caso, un futbolista, en el que esa sentencia pasa de ser una exageración a una realidad; nadie duda que haya sido el peor jugador de fútbol, si es que se le puede llamar así. Su nombre es Ali Dia y su leyenda, cuanto menos, curiosa.

Todo se remonta a la temporada 1996-1997 de la Premier League. El Southampton, en ese momento dirigido por Graeme Souness, pasaba por un mal momento, pues a su complicada posición liguera se unía una interminable lista de lesionados para los próximos encuentros. El entrenador escocés recibió, entonces, una llamada de George Weah en la que éste le aseguró que debía dar una oportunidad a Ali Dia, un primo suyo que por entonces se encontraba sin equipo y que, supuestamente, había jugado en el Paris Saint-Germain y había sido internacional con Senegal. Se trataba de un 'excelente delantero' aunque contaba con 30 años. Souness, ante la rotundidad del liberiano y, sobre todo, la necesidad imperiosa de ampliar la plantilla, decidió hacerle caso y le ofreció a Dia un contrato por un mes, algo habitual en Inglaterra. La prueba para su fichaje nunca llegó a producirse, puesto que cuando iba a disputarse el encuentro entre los equipos reservas del Southampton y del Arsenal, una imponente lluvia hizo que se cancelara. Aun así, el futbolista fue convocado para el partido de la Premier League debido a la falta de efectivos.

El encuentro se disputó el 23 de noviembre de 1996, en casa, frente al Leeds United. En el minuto 34, el genial Matthew Le Tissier, la gran estrella del equipo para más inri, se lesionó y tuvo que ser sustituido. El entrenador del Southampton, desesperado, no tuvo más remedio que introducir en el campo a Ali Dia... y comenzó el bochorno. Cuarenta y tres largos minutos duró el senegalés en el terreno de juego. No dio ni una a derechas, la gente aguardaba incrédula cómo podía haber alguien tan malo. Ni un control, ni un pase, carreras sin ningún sentido... El entrenador tuvo que volver a sustituirlo antes de finalizar el encuentro, pero el ridículo ya estaba hecho.

Nada más terminar Souness telefoneó a George Weah para pedirle explicaciones, a lo que el delantero africano, incrédulo, aseguró que él nunca le había llamado, que no tenía ningún primo llamado Ali Dia y que no sabía nada de lo que le estaba hablando. Evidentemente, todo había sido un timo. Más tarde se descubrió que la llamada la había realizado un amigo de Dia.

Según cuenta el propio Le Tissier, al día siguiente le apartaron para el tratamiento de una lesión y "nunca nadie volvió a verlo". El delantero, en un tono entre burlesco y humillado, asegura que "su actuación fue increíble; corría por el césped como si fuera Bambi sobre el hielo, era muy muy vergonzoso verlo ahí". Los aficionados, por su parte, aseguran que no es que fuera la primera vez que jugaba al fútbol, sino que en su vida había visto un balón.

Pero Ali Dia había conseguido su objetivo, y el sueño de tantos y tantos jóvenes. Un don nadie, un chico de la calle, había llegado a disputar unos minutos en la Premier League, como si cualquiera pudiera hacerlo. Aún hoy se le recuerda, aunque sea con dudoso honor, al elaborarse las típicas listas de los peores futbolistas, o con la expresión, al referirse a un nuevo pufo, "eres peor que Ali Dia". Sí, sí, pero él ha jugado en la Premier League inglesa.

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