13 diciembre 2010

La fractura de clavícula

Aunque no es de las lesiones más frecuentes en el jugador de campo (si en el portero), vamos a hablar de la fractura de clavícula, ya que aproximadamente el 5% de todas las fracturas tratadas en las urgencias de los hospitales tiene a la clavícula como protagonista. Que la clavícula se fracture, aunque sea de forma indirecta, es debido a un duro impacto tras extender la mano durante una caída o bien por una caída sobre el propio hombro.

La clavícula es el hueso largo que une la parte superior del brazo con el tronco del cuerpo: un extremo de la clavícula se une con el esternón y el otro extremo con el omoplato. La clavícula, cuya parte más frágil es la unión entre sus dos tercios medio y lateral, forma la única articulación que une la cintura escapular con el tronco y protege importantes vasos sanguíneos, el pulmón y el plexo braquial. Las fracturas de la clavícula que terminan desplazadas de su posición anatómica pueden lesionar estas estructuras debido a su proximidad y lo afilado que resultan los bordes astillados.

Los principales síntomas que origina una rotura de clavícula son:
• Dolor, en ocasiones intenso.
• Hombro caído, hacia abajo y hacia delante.
• Incapacidad para levantar el brazo debido al dolor.
• Bulto o deformidad visible sobre el sitio de la fractura. Los huesos pueden salirse por la piel o verse fuera de sitio.
• Sensibilidad e hinchazón en el área afectada.
• El hombro y el brazo están débiles, adormecidos y con hormigueo.

Las pruebas que determinan si el deportista sufre una rotura de clavícula son:
• Radiografías. Se utilizan para buscar huesos rotos u otros problemas y se suelen tomar radiografías de ambas clavículas: la lesionada y la sana. Es la opción más utilizada en la vida cotidiana ya que es capaz de diagnosticar, con éxito, el 98% de las lesiones óseas.
• Resonancia magnética. Este examen también se conoce con la sigla IRM. Durante la prueba y mediante ondas magnéticas, se toman imágenes de los huesos, músculos, articulaciones o vasos sanguíneos. Es la alternativa más eficaz a la radiografía convencional.
• Tomografía axial computarizada. En esta prueba, más conocida por sus siglas TAC, se usa un aparato especial de rayos X equipado con una computadora para tomar imágenes de la clavícula. Antes de tomar las imágenes, se suele aplicar un medio de contraste por vía intravenosa, que ayuda a que las imágenes se vean mejor.

El tratamiento dependerá del daño y del tipo de fractura que el deportista haya sufrido. Los especialistas recomiendan:
• Medicamentos: Para aliviar el dolor, así como antibióticos o una inyección antitetánica si hay cortes en la piel.
• Férula o cabestrillo: Existen diferentes cabestrillos que pueden ser usados para prevenir que una clavícula fracturada sufra más daños. El cabestrillo en forma de ocho es el más utilizado.
• Terapia de apoyo: En esta terapia se utiliza el hielo como método analgésico y antiinflamatorio. Para obtener una pronta recuperación, la labor de un fisioterapeuta es esencial. A medida que el dolor disminuye, se recomienda hacer ejercicios que aumenten el rango de movimiento.

Casi todas las fracturas de clavícula sanan por sí solas pero si la lesión es grave, pues se observan signos radiológicos de fractura o existe laxitud articular, se recomienda la intervención quirúrgica, sobre todo en el caso de deportistas de elite como son los jugadores de fútbol. También puede necesitarse para arreglar una clavícula que se haya salido a través de la piel.

Para unir nuevamente los huesos, se suelen usar pines, platinas o tornillos. Mediante la cirugía también pueden tratarse otros problemas, tales como una lesión en un nervio o en un vaso sanguíneo.

En el caso de una fractura severa, las técnicas utilizadas más comunes son la placa de compresión o el clavo intramedular (Steiman, Kirschner, Rush, etc.).

Cuando el médico decida que el paciente está preparado, éste podrá iniciar ejercicios de amplitud de movimiento y de estiramiento. Es posible que sea derivado a un fisioterapeuta para que lo ayude con estos ejercicios. Lo recomendable es no regresar a la práctica deportiva hasta que la clavícula no haya sanado por completo.

Tras la intervención quirúrgica, los plazos de recuperación para volver a la práctica deportiva son los siguientes:
• Un niño puede sanar rápidamente en tres o cuatro semanas.
• Un adolescente puede tardar de seis a ocho semanas en recuperarse.
• Un adulto que ha dejado de crecer puede necesitar entre ocho y diez semanas para curarse.

1 comentario:

  1. En mi caso me lesioné de la clavicula y me rompi por 1/3 medial donde no tuvo que requerir cirugía pero aun no me han dado el alta media desde el 12 de agosto hasta el dia de hoy, por lo que mi deseo seria empezar en una o dos semanas, concluyendo asi mi tiempo de recuperacion en 12 o 13 semanas y no en 8 o 10 como dice el articulo. Cada hueso de cada persona es totalmete diferente y conozco el caso de una persona deportista de elite que estuvo 6 mese fastidiado.

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