06 febrero 2012

DE GUANTE BLANCO: Arconada


Siempre fiel a los colores blanco y azul de su club, es considerado uno de los mejores guardametas españoles de todos los tiempos. Así lo acredita el premio que le otorgó la FIFA en 1998, como el mejor jugador español de los últimos 25 años. Símbolo de la mejor generación que jamás ha dado la cantera de la Real Sociedad, vivió la mejor época de su historia desde 1976 hasta 1989, siendo pieza clave en los éxitos conseguidos por el equipo donostiarra durante estos años.

Luis Miguel Arconada Echarri nació el 26 de junio de 1954 en San Sebastián (España). Comenzó jugando en el equipo del colegio La Salle. Su progresión bajo los palos no pasó desapercibida para los ojeadores de la Real Sociedad, que lo incorporaron a la SD Lengokoak cuando contaba con 15 años. Dos años después pasó al San Sebastián CF, filial del conjunto 'txuri-urdin', y ascendió a la primera plantilla de la Real Sociedad en 1974, recién cumplidos los 20 años de edad. En sus primeras temporadas en la Real, Artola y Urruti cerraban a Arconada el paso a la titularidad. Un año después, el fichaje de Artola por el FC Barcelona permitía a Arconada convertirse en el segundo portero de la plantilla y debutar con la Real el 22 de octubre de 1975, en un partido de la Copa de la UEFA contra el Liverpool FC.

En el último tramo de la temporada 1975-76 se hizo con el puesto titular en la portería donostiarra desbancando a Urruti, que se vio obligado a fichar por el RCD Español para seguir disfrutando de minutos de juego. Desde ese momento y durante 13 años, Arconada se hizo dueño indiscutible de la portería donostiarra.

La temporada 1979-80 es una de las más recordadas por la afición de la Real. Y es que pese a no conseguir el título liguero, el equipo estableció un récord de partidos sin perder al estar 32 jornadas consecutivas sin conocer la derrota, que sumadas a las 6 últimas jornadas de la temporada anterior dejarían el récord en 38. Arconada obtuvo esa temporada su primer Trofeo Zamora. En las dos temporadas siguientes llegaron los dos títulos de Liga y otros dos Trofeos Zamora. En 1982 la Real ganó la primera edición de la Supercopa de España y en la Copa de Europa de 1982-83 la Real alcanzó las semifinales donde fue eliminado por el Hamburguer SV, que venció en la final a la juventus italiana.

La temporada 1985-86 comenzaba mal para Arconada ya que en la primera jornada de Liga se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla, lesión que se vió complicada al tener alterado y recargado el ligamento, por lo que prestigioso doctor Pedro Guillén lo tuvo que sustituir y fabricarle uno nuevo con un tendón. Su papel en el equipo fue desempeñado con notable actuación por parte de un joven portero llamado Agustín de Carlos Elduayen. Al año siguiente Elduayen fichó por el Atlético de Madrid y Arconada retomó la titularidad.

Especialmente destacable fue su participación en la final de la Copa del Rey de 1987 frente al Atlético de Madrid, disputada en el estadio de La Romareda en Zaragoza. Tras el tiempo reglamentario, que acabó con empate a dos, y la prórroga se legó a la tanda de penaltis, en donde Arconada se erigió como el héroe del partido al detener los lanzamientos de Jorge da Silva y Quique Ramos.

Su carisma, tanto dentro como fuera del terreno de juego, le llevo a convertirse en ídolo de la afición 'txuri-urdin' y de todo el fútbol español, y es que pocas veces un portero ha estado más idolatrado y más admirado que Arconada en toda España, en una época de gran tensión política en general y en el País Vasco en particular. Significativo era oir el grito del viejo Atocha que cantaba a coro "No pasa nada, tenemos a Arconada", un cantico que poco a poco se fue convirtiendo en grito de guerra de la afición 'blanquiazul'. Y es que el donostiarra se convirtió en referente de la mejor generación que jamás ha dado la cantera de la Real Sociedad, y en la que también estaban jugadores como Zamora, Gorriz, López Ufarte o Satrustegui.

A pesar de ser considerado uno de los mejores porteros del mundo en su época siempre se mantuvo fiel a los colores de la Real Sociedad, donde llevó a cabo toda su carrera profesional. Jugó un total de 551 partidos oficiales con la Real Sociedad, 414 de ellos en la Liga, y ganó 2 Ligas (1980-81 y 1981-82), 1 Supercopa de España (1982) y 1 Copa del Rey (1986-87). Además, a nivel individual, ganó el 'trofeo Zamora' durante tres temporadas consecutivas (1979-80, 1980-81 y 1981-82), y en 1986 recibió la 'Medalla al Mérito Ciudadano' de Donostia-San Sebastián.

Fue internacional por España formando parte de la Selección Olímpica con la que disputó 2 partidos en los Juegos Olímpicos de Montreal'76. Con la selección absoluta debutó el 27 de marzo de 1977 en un partido amistoso ante Hungría. Jugó un total de 68 partidos, formando parte de la convocatoria del Mundial de Argentina'78, donde fue suplente de Miguel Ángel, portero del Real Madrid. Además jugó como titular el Mundial de España'82 y las Eurocopas de Italia'80 y Francia'84, torneo recordado por las grandes actuaciones del portero vasco, y principalmente, por el error que tuvo en la final contra Francia, cuando en el minuto 57 encajó un inexplicable gol después de que se le escurriera por debajo del cuerpo un balón que tenía atajado tras un lanzamiento de falta de Michel Platini.

Desde su retirada ha permanecido al margen del mundo del fútbol dedicado a negocios privados. Sin embargo en los últimos años su nombre ha surgido de forma recurrente como posible candidato a la presidencia de la Real Sociedad, aunque esta candidatura no ha llegado a materializarse por el momento. Aunque vive alejado de los terrenos de juego, su sombra sigue siendo muy alargada en Anoeta, y todo portero que defiende la portería de la Real es, inevitablemente, comparado con Arconada. Y es que muchos años tendrán que pasar para que la afición realista olvide las paradas del guardameta donostiarra.

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