04 marzo 2013

Old Trafford, el Teatro de los sueños


Es uno de los campos de fútbol más reconocidos del mundo que alberga a uno de los equipos con más historia de Europa. Representa la elegancia y solemnidad, el carácter más puro del fútbol británico, y esto es así desde sus más de 100 años de historia. Hay cosas que cambian y otras no, y Old Trafford es un ejemplo de ello. Crecer día a día teniendo como guía la historia creada es una norma del fútbol inglés, que quizás por ello lo hace especial. Por eso, el 'Teatro de los sueños', es uno de esos estadios diferentes.

Desde su fundación como Newton Heath LYR Football Club en 1878, el conjunto 'verde y oro' jugaba sus encuentros en los campos locales de North Road (1878-1893) y luego, una vez desligados de la de la Lancashire and Yorkshire Railway Company, en los nuevos terrenos del club en Bank Street (1893-1910) en el suburbio de Clayton. En enero de 1902, con deudas que ascendían a 2.670 libras, el club fue puesto en liquidación. El capitán Harry Stafford encontró a cuatro empresarios locales, entre los cuales estaba el magnate cervecero John Henry Davies (quien luego se convertiría en presidente del equipo). El 24 de abril de 1902, nacía oficialmente el Manchester United FC, teniendo como colores insignia el rojo y el blanco. El nuevo presidente decidió en 1909 que los terrenos de Bank Street no eran adecuados para un equipo que había ganado recientemente la First Division, la Charity Shield y la FA Cup, de modo que donó fondos para la construcción de un nuevo estadio. Davies buscó en los alrededores de Manchester el lugar apropiado antes de decidirse por unos terrenos adyacentes a Bridgewater Canal, al final de Warwick Road, en Old Trafford.

El proyecto fue encargado al famoso arquitecto escocés Archibald Leitch, que también diseñó el Hampden Park, Anfield, Celtic Park, Craven Cottage, Hillsborough, Ibrox Park y White Hart Lane, entre otros. El diseño inicial de Leitch tenía una capacidad para unos 100.000 espectadores y un coste de unas 60.000 libras, incluyendo la compra del terreno y la construcción del estadio. Pero los gastos comenzaron a dispararse, y alcanzar la capacidad inicialmente prevista habría costado un suplemento de 30.000 libras, por lo que John James Bentley, secretario del club, redujo la capacidad a 80.000 espectadores. Los trabajos de construcción comenzaron en 1908, y se finalizó la construcción a finales de 1909. Para 1910 el equipo se había mudado completamente de Bank Street. El primer partido del United en Old Trafford se jugó el 19 de febrero de 1910. Los locales perdieron 4-3 frente al Liverpool, pero el estadio cumplió su cometido exitosamente al llenar completamente sus gradas.

En 1911 acogió el partido de desempate de la final de la FA Cup entre Bradford City y Newcastle United, que ganaron 'The Bantams' con un solitario gol de Jimmy Speirs en el minuto 15 de partido ante 58.000 espectadores. En 1915 la final de la FA Cup volvía a Old Trafford enfrentando a Sheffield United y Chelsea ante 50.000 espectadores, la mayoría de ellos militares por lo que aquella final recibió el nombre de 'Khaki Cup Final'. El conjunto del sur de Yorkshire venció 3-0 con goles de Simmons, Fazackerley y Kitchen. El 27 de diciembre de 1920 se conseguía la mayor asistencia para un partido de liga contra el Aston Villa con 70.504 espectadores, marca que sería superada el 25 de marzo de 1939 con 76.962 espectadores (aún sigue vigente) en las semifinales de la FA Cup que disputaron Wolverhampton Wanderers y Grimsby Town FC.

En 1936 se añadió una azotea a la grada de United Road, y en 1938 se añadieron las de las esquinas del fondo sur. Pero solo unos años después, la casa del United sufrió su peor momento durante la II Guerra Mundial cuando el ejército alemán bombardeó la ciudad y dejó a los 'Red Devils' sin estadio durante varios años. El United tuvo que jugar un tiempo en Maine Road, la antigua casa del City que hoy ya no existe. Old Trafford fue reconstruido exactamente a como era antes de la guerra y fue reinaugurado el 24 de agosto de 1949, cuando 41.748 espectadores vieron la victoria (3-0) ante el Bolton Wanderers. En 1959 ya se habían reconstruido las cuatro gradas a nivel del suelo, y también se instaló iluminación artificial a fin de poder utilizar el estadio en partidos europeos, en vez de tener que jugarlos en Maine Road. Por esa misma fecha, el equipo también había rediseñado las gradas norte y este a fin de prepararse para el Mundial de 1966. Las columnas de los techos se reemplazaron en 1965 por otras de diseño moderno, lo que le daba a todos los espectadores una visión sin obstáculos. Estas remodelaciones situaron a Old Trafford como uno de los estadios más modernos del país y definido por Bobby Charlton como el 'Teatro de los sueños'. Ahí se gestaron las grandes hazañas de Busby y sus chicos con Best, Kidd, Law, Stiles y el mismo Charlton como ídolos.

Durante el Mundial de 1966 Old Trafford acogió el Portugal-Hungría, Portugal-Bulgaria y Hungría-Bulgaria (todos del Grupo 3). El 16 de octubre de 1968 el estadio del United acogía el partido de vuelta de la IX Copa Intercontinental que enfrentaba a los hombres de Sir Matt Busby con Estudiantes de La Plata. A pesar del empate a un gol, Old Trafford vió como el conjunto argentino se proclamaba campeón haciendo valer la victoria (1-0) conseguida en el partido de ida jugado en La Bombonera. Dos años después volvía a ser sede para el partido de desempate de la final de la FA Cup entre Chelsea y Leeds united. Ante 62.078 espectadores 'The Blues' ganaron 2-1, tras el empate a uno en los 90 minutos David Webb marcaba el gol de la victoria.

Los años 70 fueron testigos de la dramática subida del 'efecto hooligan' en toda Inglaterra. En 1971, el lanzamiento de un cuchillo fuerza al club a erigir la primera valla perimetral en un campo de fútbol de todo el país, restringiendo a los aficionados su paso al terreno de juego. Con cada mejora hecha al estadio la capacidad se redujo de manera continua. Para la década de los 80, la capacidad se había reducido desde 80.000 hasta una cifra de 60.000 aficionados aproximadamente. La capacidad se redujo aún más en 1990, y llegó a la cifra más baja de la historia con 44.000 espectadores, cuando el gobierno exigió después del desastre de Hillsborough que todos los estadios debían tener asientos para todos los asistentes.

La siguiente gran época que viviría Old Trafford tiene nombre propio: Sir Alex Ferguson. Hasta la fecha ha conseguido dos de las tres Copas de Europa que tienen los 'Red Devils' en sus vitrinas. Además, es el creador de una de las grandes generaciones de jugadores del United. Los Beckham, Giggs, Scholes, Keane, Butt, y los hermanos Neville le deben mucho al técnico escocés. El resurgimiento del equipo y el aumento de su popularidad determinó que eran necesarias reformas adicionales. En 1995 comenzó la construcción de una grada norte totalmente nueva, que debía estar lista para la Eurocopa de 1996. Se demolió la antigua y la nueva grada, con tres gigantescos niveles, aumentaron la capacidad a 56.000 aficionados. Alcanza alrededor de 60 metros de altura tiene cuatro torres de elevación y una de las azoteas voladizas más grande de Europa. Como consecuencia la estructura se eleva sobre el terreno de juego, intimidando a equipos rivales. Treinta años después de la cita mundialista, Old Trafford volvía a acoger una gran cita de selecciones. En sus instalaciones se jugaron el Alemania-República Checa, Rusia-Alemania y el Italia-Alemania (todos del Grupo C); además se jugó el Alemania-Croacia de cuartos de final; y el Francia-República Checa de semifinales.

Una nueva inversión de 19 millones de libras sirvió para construir también el Museo (cuyo tour muestra la historia gloriosa del club a través de trofeos, fotografías o camisetas de jugadores que dejaron su huella como Sir Bobby Charlton, Eric Cantona o David Beckham), así como el Restaurante, la tienda y dos pisos para las zonas ejecutivas. La construcción adicional del edificio agregó un segundo graderío en el extremo Este en enero de 2000, llegando a 61.000 localidades. El exterior esta recubierto por un frontal acristalado. Aquí está situada la estatua conmemorativa de Sir Matt Busby, y el ya famoso reloj que marca desde el seis de febrero de 1958 la misma hora. La hora exacta del accidente aéreo que sufrió la plantilla del United en la denominada tragedia de Múnich. Las 15:04 de la tarde es una hora que quedará en la historia del United y que su estadio, como templo del club, recuerda siempre a sus aficionados y visitantes.

Los éxitos adicionales de los 'Red Devils' durante los siguientes años llevaron a la incorporación de segundos niveles para las gradas Noroeste y Noreste que se finalizaron en el verano de 2006. La capacidad del estadio alcanzó una cifra superior a los 76.900 espectadores, que lo convierten en uno de los estadios con mejor ambiente y más historia del mundo. Y es que la afición también hace grande a un estadio, y desde luego la del United es de las más ruidosas del Reino Unido. Dicen que en una ocasión se midieron los decibelios de la hinchada en Old Trafford y que eran superiores a los que marca el despegue de un avión.

Old Trafford fue reinaugurado en 2006 tras una serie de ampliaciones y reformas. El partido inaugural fue ante el Sevilla FC, campeón de la Copa de la UEFA aquel año. El resultado final del encuentro fue de 3-0, con victoria de los locales. Tras la demolición del viejo Wembley en 2001, la selección inglesa se vio forzada a jugar en otros estadios. Old Trafford acogió 12 de los 23 partidos de los 'pross' entre 2003 y 2007, más que cualquier otro estadio. El último partido internacional fue el 7 de febrero de 2007 frente a España, partido que ganaron (0-1) los hombres de Luis Aragonés ante 58.207 espectadores. En 2003 también fue anfitrión de la final de la Champions League entre Milan y Juventus, que ganarían los 'rossoneri' en la tanda de penaltis. El pasado año, en los JJ.OO. de Londres 2012, acogió el EAU-Uruguay, Gran Bretaña-Senegal, Egipto-Nueva Zelanda, Brasil-Bielorrusia, España-Marruecos, Japón-Egipto y Corea del Sur-Brasil del torneo masculino; y el Estados Unidos-Corea del Norte y Canadá-Estados Unidos del torneo femenino.

A pesar de ser concebido para acoger los partidos del Manchester United, Old Trafford también ha recibido otros usos. Durante la Primera Guerra Mundial, el estadio fue usado por soldados americanos para jugar al béisbol, también se ha usado para jugar al rugby, y fue durante la temporada 1924-25 cuando un combinado de Lancashire recibió a la selección de Nueva Zelanda, recibiendo el United el 20% de los ingresos de la taquilla. Desde entonces han sido muchos los partidos de rugby que se han visto desde sus gradas y ha sido elegido para albergar la final de la Rugby League World Cup de este año 2013. Además ha sido elegido como uno de los 12 estadios en donde se jugará la Copa Mundial de Rugby de 2015.  El críquet es un deporte que también ha tenido su hueco sobre el terreno de Old Traford, y en 1981 se jugó allí la Lambert & Butler Cup.

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