18 mayo 2016

DE GUANTE BLANCO: Lama

Nuestro protagonista de hoy se encargó de defender el marco del conjunto parisino en la década de los 90, pero una grave lesión de rodilla empezó a escribir el principio de su final en el PSG. Sus camisetas, su peinado y, por supuesto, el positivo que dio por cannabis llevaron a muchos a situarlo en la órbita de la cultura rastafari, algo que él mismo dejaría claro jugando un partido durante los actos de homenaje a Bob Marley que tuvieron lugar en Etiopía en 2005.

Bernard Pascal Maurice Lama nació el 7 de abril de 1963 en Saint-Symphorien-sur-Loire, comuna situada en la zona norte de Tours (Francia). Criado en la Guayana Francesa, comenzó a jugar en las playas de Remire-Montjoly como jugador de campo aunque corriendo por la arena y saltando entre las olas puso los cimientos de una espectacular agilidad, por lo que pronto pasó a defender la portería. Con 10 años pasó a jugar con el USL Montjoly, conjunto francoguayanés con el que gana el campeonato cadete y comienza a destacar en sus categorías inferiores por lo que equipos franceses como el Cannes o el Lille le siguen de cerca. Con 18 años recién cumplidos decidió rebelarse contra la voluntad de su padre (médico de profesión y alcalde de Montjoly) y se fue a Francia a probar suerte como jugador profesional.

En 1981 se incorpora a la disciplina del Lille OSC. La transición es brutal, el frío del norte de Francia y la melancolía  hacen que a Lama le cueste adaptarse por lo que en 1982 es cedido al SC Abbeville de la Division 2, pero no convence a los técnicos y no juega ni un solo partido. Un año más tarde es cedido, nuevamente, al RC Franc-Comtois (actual Racing Besançon), también de la Division 2. Bajo las ordenes de Paul Orsatti se consolida como portero titular y el equipo realiza una buena campaña por lo que el LOSC lo repesca y lo hace firmar su primer contrato profesional. En sus primeras campañas con 'Les Dogues' es suplente de Jean-Pierre Mottet y, aunque equipos como el Bastia y el Toulon piden su cesión, 'Les Nordistes' impiden su salida. En 1986 la salida de Mottet al Sporting Toulon Var hace que Lama se haga con la titularidad. Además es nombrado capitán del equipo y coincide con jugadores como Jocelyn Angloma, Roger Boli, Erwin Vandenbergh, Gaston Mobati y Abedi Pele.

La llegada de Bernard Gardon a la presidencia del club provoca la salida de varios jugadores 'Lillois', entre ellos Lama que abandona el club tras jugar 103 partidos y anotar un gol, que marcó de penalti al Stade Lavallois el 31 de mayo de 1989. Tras unos meses sin contrato encadena varios fichajes seguidos. Primero en el FC Metz, que lo ficha en 1989. Con el conjunto 'Grenat' realiza una espectacular segunda vuelta del campeonato francés, acabando con la cuarta mejor defensa pero, tras no llegar a un acuerdo para renovar su contrato, ficha por el Brest Armorique FC (actual Stade Brestois 29), donde coincide con jugadores como David Ginola, Corentin Martins, Bernard Ferrer o Stéphane Guivarc'h, pero el club es descendido administrativamente a la Division 2 al finalizar la temporada 1990-91, antes de declararse en quiebra algunos meses más tarde. Es entonces cuando aparece el PSG, con quienes firma un precontrato para la temporada 1992-93 con objeto de ser el sustituto de Joël Bats, por ello para la temporada 1991-92 decide firmar con el RC Lens, donde realiza una magnífica temporada con el conjunto 'Sang et Or', coincidiendo con jugadores como Jimmy Adjovi-Boco, Jules Baocandé, Roger Boli (con el que había compartido vestuario en las filas del Metz), Hervé Arsène, Mustafa El-Hadaoui, Robbie Slatter, Ludovic Delmotte, Pierre Laigle, Francis Gillot o Frédéric Déhu.

Tras esta campaña recibe una oferta del Olympique de Marseille pero Lama se niega a trabajar con Bernard Tapie y firma con el Paris Saint-Germain FC. La llegada de canal+, que compró el club en mayo de 1991, hizo que el club 'Rouge-et-Bleu' disfrutara de una importante inversión, siendo capaz de fijar objetivos mucho más altos. Allí coincidió con jugadores como David Ginola, Paul Le Guen, Alain Roche, Vincent Guérin, los brasileños Valdo y  Ricardo Gomes, o George Weah y disfrutó de una verdadera edad dorada ganando 1 Division 1 (1993-94), 2 Coupes de France (1992-93 y 1994-95), 1 Trophée des Champions (1995) y 1 Recopa de Europa (1995-96). Además, a título personal, obtuvo el premio al mejor futbolista francés en 1994 de la revista France Football. 

Rápidamente, y a las órdenes de  Artur Jorge y Joël Bats (nuevo entrenador de porteros) se asentó en la portería 'Parisien' alcanzando un altísimo nivel tanto técnico y físico como mental. La salida del técnico portugués y la llegada de Luis Fernandez al banquillo del Parc des Princes, así como la salida de grandes estrellas (Weah, Ginola, Valdo, Ricardo Gomes) y la llegada de nuevos jugadores como Youri Djorkaeff, Bruno N'Gotty, Patrice Loko, Leonardo o Dely-Valdés debilitan al equipo que pierde contra el AC Milan en las semifinales de la Champions League de la temporada 1994-95. Todo ello hace que Lama quiera salir del club y aunque mantiene algunos contactos con el FC Barcelona, el cupo de extranjeros (todavía no había entrado en vigor la Ley Bosman) frena su fichaje por el conjunto 'azulgrana'

La salida de Fernandez y la llegada al banquillo de la dupla Ricardo Gomes-Joël Bats son un soplo de aire fresco en el vestuario 'Rouge-et-Bleu', pero el divorcio de su mujer hace mella en Lama quien baja su rendimiento. Además se lesiona en la rodilla en septiembre de 1996 al detener un penalti frente al Cannes. Una reaparición demasiado precipitada y un positivo por consumo de cannabis en febrero de 1997 por el que estuvo dos meses sancionado, hacen que Lama no esté a su mejor nivel y el equipo cae en la final de la Recopa de Europa ante el FC Barcelona de los Vítor Baia, Fernando Couto, Popescu, Figo, Guardiola o Ronaldo.

Estos hechos provocan su salida del conjunto 'Parisien'. No aparecen ofertas que lo convenzan, Real Madrid y Glasgow Rangers se interesan vagamente por el portero que finalmente firmaría con el West Ham United FC el 21 de diciembre de 1997. Sin saber porqué permanece sin jugar un partido oficial hasta el 2 de marzo de 1998, fecha en que debutó en la Premier League ante el Arsenal FC. A partir de ahí jugó 14 partidos defendiendo la portería de los 'Hammers', y aunque pasó más tiempo en el banquillo que en el terreno de juego cuajó buenas actuaciones, y tras su aventura inglesa volvió a la disciplina del PSG, a pesar de tener otras ofertas del Tottenham Hotspur y Galatasaray.

Lama vuelve a un Paris Saint-Germain en transición deportiva e institucional. En la temporada 1998-99 pasan tres técnicos por el banquillo 'Parisien' (Alain Giresse, Artur Jorge y Philippe Bergeroo) y el equipo termina en novena posición, solo 4 puntos por encima del descenso. En la siguiente temporada Lama recupera su mejor versión y junto con él todo el equipo comienza a funcionar consiguiendo el subcampeonato por detrás del AS Monaco y clasificándose para la Champions League. Además, Lama fue galardonado por la revista France Football con el trofeo 'Gardien d'or' al mejor portero francés.

François Pinault, propietario del Stade Rennais FC, contacta con el veterano portero para jugar a las órdenes de su ex compañero Paul Le Guen. Allí se encuentra con jugadores interesantes como Lucas Severino, Luis Fabiano, Julien Escudé o Anthony Réveillère pero son demasiado jóvenes y no tienen mucha experiencia. A pesar de realizar una gran temporada, el club tiene problemas internos y los dirigentes le comunican que no renovarán su contrato. Unas semanas antes del final de temporada, el Manchester United le hace una oferta para defender la portería de los 'Red Devils' durante los últimos 10 partidos. La sanción a Barthez por agredir a Ian Harte, futbolista del Leeds United le abría, nuevamente, las puertas de la Premier League, pero Lama rechazó la oferta al no tener asegurado poder jugar el 50% de los partidos en la siguiente temporada. Comenzó la temporada 2001-02 entrenando en las filas de la US Créteil, pero al no encontrar un equipo de su agrado decidió 'colgar las botas' el 31 de agosto de 2001.

Internacional por Francia, debutó con la selección 'bleu' el 17 de febrero de 1993 ante Israel en el Itztadion Ramat Gan de Tel Aviv. Jugó un total de 44 partidos. Fue el meta titular en la Eurocopa de Inglaterra'96 y se proclamó campeón del Mundo en Francia'98, aunque no jugó ni un solo minuto y fue suplente de Fabien Barthez. También se proclamó campeón de Europa en la Euro de 2000 disputada en Holanda y Bélgica, torneo en el que jugó solamente los 90 minutos ante Holanda en el Amsterdam Arena. También conquisto con el combinado galo la Kirin Cup de 1994 (prestigioso torneo organizado en Japón por la Corporación Kirin). Su último partido lo jugó el 2 de septiembre de 2000 frente a Inglaterra, fecha en la que además se despedían de la selección gala Laurent Blanc y Didier Deschamps.

Tras su retirada de los terrenos de juego, en 2006 tuvo su única experiencia en los banquillos como seleccionador de Kenia. Perdió en su estreno ante Eritrea en el partido de clasificación para la Copa de Africa de Ghana 2008 y decidió abandonar el puesto tras esta derrota. En 2003 fundó, junto a Patrick Vieira, Jimmy Adjovi-Boco y Saer Seck, la Fundación Diambars, proyecto vinculado a la UNESCO para unir el deporte y la educación, y que cuenta con una academia para la formación y promoción de jóvenes jugadores en Senegal. Se le puede ver jugar habitualmente con los veteranos del PSG y la selección gala y ha participado en numerosos partidos benéficos por todo el mundo.

16 mayo 2016

Maradona, la mano de Dios


Título Original: Maradona, la mano di Dio
Año: 2007
Duración: 113 min.
País: Italia
Director: Marco Risi
Guión: Leonardo Bechini, Manuel Ríos San Martín, Manuel Valdivia, César Vidal
Reparto: Marco Leonardi, Julieta Díaz, Emiliano Kazcka, Juan Leyrado, Abel Ayala, Eliana González, Fernando González Sousa, Lucas Escariz, Luis Machín, Luis Sabatini, María Gabriela Caruso, Melina López, Roly Serrano, Rafael Ferro, Pablo Razuk, Norma Aleandro, Alejandro Polledo, Giovanni Mauriello, Gabriela Cóceres, Salvio Simeoli, Pietro Taricone
Productora: Comedy Film Srl / Ombu Producciones
Género: Drama

Interesante película sobre Diego Armando Maradona, que deja de lado el mito y se centra, principalmente, en su vida fuera de los terrenos de juego. Una vida marcada por las drogas, las traiciones y las humillaciones.

El primer incidente grave que Maradona tuvo con su corazón en enero de 2000 en Punta del Este, es el punto de partida de esta cinta, en la que Marco Risi nos muestra el contraste entre la gloria deportiva y el naufragio personal de un hombre al que nadie preparó para ser un 'dios' idolatrado en el mundo entero. Rodada en flash-backs que oscilan entre su barrio de Villa Fiorito y su brillante y tumultuosa carrera futbolística en Argentinos Juniors, Boca Juniors, FC Barcelona y SSC Napoli entre otros clubes.

Risi nos trae detalles íntimos, quizás desconocidos por la mayoría, los inicios humildes, los momentos y las circunstancias que lo acercaron a su mujer, Claudia Villafañe (quien fue un apoyo constante en su vida desde que la conoció en la adolescencia), su entrañable relación con sus hijas y su familia, su inicio en la cocaína, sus contactos con la camorra italiana, su relación con Guillermo Coppola y su influencia para la caída del genio.

Independientemente de su calidad cinematográfica o verosimilitud (en Argentina fue catalogada de fotonovela demasiado complaciente y en Italia fue un fracaso en taquilla), es una cita ineludible para los amantes del futbol y del personaje en cuestión cuyo talento le llevó por un camino lleno de éxitos, pero también le reportó amargas derrotas y decepciones. Algunos de sus amigos más cercanos le traicionaron y su familia, deslumbrada por su éxito, fue incapaz de reconocer la adicción de Diego a las drogas. Cuando su carrera futbolística ya decaía, sufrió numerosas humillaciones públicas como ser humano y como padre. En ese momento quedó patente la soledad del ídolo caído.

07 mayo 2016

El trágico final de la Lazio de los 70

En la temporada 1973-74, un espectacular equipo de la Lazio que comenzaba a marcar época, se impuso en la Serie A a los hegemónicos equipos del norte que tradicionalmente se imponían en el calcio italiano. Aquel equipo capaz de 'robarle' el Scudetto a la Juve de Capello, Zoff, Gentile y Rossi; al Milan de Rivera y al Inter de Facchetti, Scala y Boninsegna, estaba entrenado por Tommaso Maestrelli, un genio tenaz y con grandes métodos de psicología capaz de lidiar con un vestuario que daba miedo a todo aquel que entraba por primera vez.

Aquel equipo fabuloso sobre el campo, contaba con dos 'pelotones de ejecución' separados de puertas para dentro, que cada día vivían una nueva batalla de manera literal para proteger su terreno. Aquella época 'biancazzurri' transcurrió como si de una película del salvaje oeste se tratase o si la representación de 'el Padrino' se diese cada día en las calles de Roma. Peleas, disparos, sangre... líderes totalmente fuera de control capaces de acogerse a códigos de honor infranqueables. Estos líderes absolutos del equipo, eran 'los capos' de sus respectivos grupos. Por un lado Giorgio Chinaglia, conocido como 'Long John' delantero centro y 'capocanonieri' aquella temporada, reconocido fascista y enamorado de las armas (en su bolsa de deportes acomodaba junto a sus botas una Magnum del calibre 44). El otro bando era dirigido por el lateral izquierdo Luigi 'Gigi' Martini, implacable defensa que no dudaba en llevar a la lona al contrario y de quien se dice que tenía especial predilección por disparar a las farolas o a las lámparas de los hoteles durante las concentraciones.

Los dos grupos pasaban la semana sin hablarse, sin cruzar el territorio enemigo, sin regalarse una mirada. Los entrenamientos eran cruentas batallas, con cualquier roce o discusión se liaba y no pocas veces acabaron, literalmente, a tiros. "En aquel equipo llevábamos pistola más o menos todos" recuerda el portero Felice Pulici. Los partidillos no tenían fin, ninguno de los dos bandos quería perder y mucho menos abandonar, por lo que casi siempre Maestrelli lo dejaba en tablas para que la vida continuara. Mención especial merecen las concentraciones de aquella Lazio. "Si alguien entraba en la habitación errónea corría el riesgo de verse con una botella rota bajo el cuello", cuenta el periodista y seguidor del Lazio Guy Chiappaventi. El centrocampista Vincenzo D'Amico llegó a explicar que "había dos equipos distintos, ni nos veíamos en los hoteles. Si un grupo ya había utilizado un secador de pelo por ejemplo, el otro no se atrevía ni a tocarlo".

Solamente sobre el césped ambos grupos dejaban a un lado sus odios y diferencias, por un bien común. Por ejemplo si el delantero Chinaglia recibía una dura entrada del equipo rival, la banda de Martini se lo hacía pagar bien caro al equipo contrario. Así se fue elaborando el Scudetto más sorprendente de toda la historia del Calcio. Los números del campeón no dejan lugar a dudas de que aquel equipo se consagró y logró ganar la batalla al resto. Solamente cinco derrotas (ganó 18 partidos de 30 y empató 7), se llevó el trofeo de máximo goleador por medio de Chinaglia y le sacó dos puntos a la Juventus.

La mayor parte de mérito de aquel Scudetto habría que atribuírsela al entrenador Maestrelli, que consiguió no solo mantener vivos a todos sus jugadores durante aquel año (se las veía y deseaba en cada concentración del equipo para confiscar el armamento con el que sus chicos llegaban a los entrenamientos y partidos: bates de béisbol, navajas, pistolas y otros enseres que sus muchachos coleccionaban), sino que les hizo campeones de la Serie A, siempre con sus métodos al más puro estilo 'Vito Corleone'. Don Tommaso era capaz de regalarle los oídos a Chinaglia, otorgándole el poder del vestuario para luego en privado decirle lo mismo a Martini y proclamar su desprecio por 'Long John'. Así era aquel míster, muy diferente a los que hoy se sientan en los banquillos.

Aquel equipo, inestable mentalmente y contundente sobre el terreno de juego, tuvo una corta vida, debido a un trágico hecho que cambió la historia de ambos bandos. El 18 de enero de 1977 Luciano Re Cecconi, apodado 'L'Angelo biondo' (el Ángel rubio), sensacional interior izquierdo y querido por las dos facciones del vestuario por su sentido del humor, se encontraba en su casa junto a su compañero Pietro Ghedin, además del perfumista Roman Fraticcioli. Éste les pidió dirigirse a la joyería de su amigo Bruno Tabocchini, ubicado en la zona de la Colina Fleming. Aunque se trataba de una zona tranquila, Tabocchini había sido asaltado varias veces en los últimos meses. Re Cecconi no lo sabía e intentó gastarle una broma al joyero haciéndose pasar por un ladrón, por lo que se tapó la cara, entró en el local, y le gritó: "esto es un atraco, arriba las manos", simulando tener un arma en su mano derecha. El joyero no reconoció al futbolista y no dudó en disparar su Walther 7,65 sobre el pecho del centrocampista 'biancocelesti', provocándole una herida que le causaría la muerte una hora más tarde mientras era atendido en una clínica de Roma.

Días después, los clanes de Chinaglia y Martini se unían por primera y última vez de forma pacífica para ofrecer una corona en memoria de su compañero muerto. Aquello supondría el fin del 'Grupo Salvaje'. Después de aquel año se iniciaría la diáspora de jugadores, dejando tan sólo el recuerdo de aquel Scudetto de 'los años de plomo'.